Teatro de la Ciudad: el foro más importante de la historia mexicana

Teatro de la Ciudad: el foro más importante de la historia mexicana

Teatro de la Ciudad Esperanza Iris: el foro más importante de la historia mexicana

Sobre la Alameda Central, a unos pasos del Metro Hidalgo, se levanta un edificio de hierro y cristal que parece llegada de otra época. Es el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, probablemente el foro más importante de la historia del teatro mexicano. Aquí se estrenaron obras decisivas entre 1965 y 1985, y de aquí salieron los dos dramaturgos que más se han leído en el país. Si te interesa el teatro en México, este recinto es una visita obligada, aunque sea para conocer el lugar donde se escribió buena parte de lo que hoy se enseña en las escuelas de literatura dramática.

Un edificio de hierro y cristal en una capital de piedra

Lo primero que sorprende del Teatro de la Ciudad es su arquitectura. En 1918 —fue inaugurado el 6 de noviembre de ese año— una capital dominada por construcciones de cantera y ladrillo vio levantarse un foro con estructura metálica importada de Francia y muros de cristal. El diseño se debe al ingeniero Vicente M. Quesada, y el nombre original fue Teatro de la Ciudad de México, aunque todos lo conocieron como "el Iris" por la leyenda del plafón pintado por el artista Geovanni Casalonga, que representaba a Iris, la mensajera de los dioses.

Con el tiempo, el recinto cambió varias veces de nombre. Pasó por Teatro Real, Teatro de la Ciudad, y tras una larga restauración en 1995 recuperó su vocación original. En 2000 se le agregó el nombre de Esperanza Iris, en honor a la "Reina de la opereta", una cantante y actriz mexicana de principios del siglo XX que también dio nombre a una de las calles que bordean la Alameda.

El edificio es de hierro y cristal, algo que en 1919 ya era una rareza en una capital de piedra. Esa estética modernista —temprana en México— sigue siendo su sello, junto con una capacidad para alrededor de mil 300 espectadores.

Veinte años que cambiaron el teatro mexicano

Si tuvieras que señalar el periodo dorado del Teatro de la Ciudad, la respuesta está entre 1965 y 1985. En esas dos décadas, el foro se convirtió en la casa natural de los dramaturgos que renovaron la escena nacional. Aquí se vieron trabajos de autores como Héctor Azar, fundador del movimiento de teatro universitario, y de quienes más adelante serían las figuras más leídas del país: escritores vinculados al llamado "teatro mexicano contemporáneo" que encontraron en el "Iris" un escenario con la seriedad y la capacidad de público que sus obras necesitaban.

Parte de esa importancia se debió a que el teatro pertenece al INBAL (Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura), lo que garantiza una programación de temporada: unas pocas funciones largas al año, no una cartelera semanal de variedades. Esa lógica de "temporada" —más cercana a la de un teatro europeo que a la de un foro comercial— permite montar obras de larga duración, con equipos artísticos estables y procesos de ensayos serios.

Cómo visitarlo hoy y qué viene en cartelera

El Teatro de la Ciudad está sobre la Alameda Central, en la esquina de Avenida Juárez y calles como Doctor Mora. Se llega fácil: la estación del Metro Hidalgo, de la línea 2 (la azul), te deja a unos pasos. Si vienes en Metrobús, la línea 4 también tiene parada cercana. El plan es perfecto para combinar con una caminata por la Alameda, una visita al Museo de Arte Popular o al Palacio de Bellas Artes, que está a menos de diez minutos caminando.

La programación y los horarios se publican en el sitio oficial del Sistema de Teatro Público, que depende del INBAL: https://inba.gob.mx/. Ahí encontrarás las obras en temporada, los precios —que suelen ir de $150 a $500 pesos la entrada general, con descuentos para estudiantes, maestros e INAPAM— y la posibilidad de comprar boletos en línea.

También puedes seguir la cartelera y los avisos en las redes sociales del teatro, donde se anuncian funciones especiales, conciertos y ciclos de teatro independiente.

Un patrimonio que sigue vivo

Después de la restauración de los años noventa, el Teatro de la Ciudad recuperó su fachada de hierro y cristal y volvió a abrir sus puertas como un espacio dedicado al teatro de calidad. Hoy sigue siendo uno de los foros más codiciados por las compañías independientes y por los dramaturgos que quieren ver su obra en un escenario con historia.

Si alguna vez estudiaste una obra de teatro mexicano escrita en la segunda mitad del siglo XX, es muy probable que se haya estrenado aquí. Conocer el edificio, aunque sea caminando por la Alameda, es entender por dónde pasó —y por dónde sigue pasando— buena parte de la dramaturgia nacional.