De los gabinetes del siglo XIX a la UNAM: Los 50 años del Museo de Geología

De los gabinetes del siglo XIX a la UNAM: Los 50 años del Museo de Geología

De los gabinetes del siglo XIX a la UNAM: Los 50 años del Museo de Geología

Cruzando la explanada de la Ciudad Universitaria de la UNAM, entre el bullicio de estudiantes y las instalaciones deportivas, se levanta una de las joyas arquitectónicas menos conocidas del circuito cultural de la Ciudad de México: el Museo de Geología. Este 2025, el recinto celebra cinco décadas desde que abrió sus puertas al público en su sede actual dentro del campus universitario, una fecha que invita a recorrer su historia, su colección y la relevancia que sigue teniendo como punto de encuentro entre ciencia, educación y divulgación.

Una historia que comienza antes de la UNAM

El origen del museo se remonta a 1792, cuando las autoridades novohispanas crearon el Gabinete de Historia Natural. Con el paso del siglo XIX, sus acervos se transformaron y enriquecieron bajo la dirección de figuras como Antonio del Castillo y Ezequiel Ordoñez, quienes sentaron las bases de la geología mexicana moderna. Tras décadas de cambios de sede —incluyendo su paso por el Palacio de Minería y la Antigua Escuela Nacional de Jurisprudencia— la colección encontró en 1975 su hogar definitivo en el edificio principal de la Ciudad Universitaria, diseñado por los arquitectos Raúl Cacho y José Luis Calderón.

El edificio en sí es una pieza que vale la pena visitar: una estructura de estilo brutalista con influencia del Art Decó, coronada por un escudo nacional de seis toneladas que aún sorprende a quienes lo ven por primera vez. En 1990, la UNAM restauró los espacios interiores para abrir de manera formal el Museo de Geología que conocemos hoy, y desde entonces ha permanecido como un referente obligatorio para entender la riqueza del subsuelo mexicano.

Qué ver en sus salas

Cuando entras, lo primero que llama la atención son las colecciones de minerales y fósiles: desde meteoritos caídos en territorio nacional hasta especímenes de ámbar con inclusiones biológicas, pasando por réplicas de dinosaurios y maquetas de volcanes que explican los procesos geológicos del país. El recorrido incluye salas dedicadas a la mineralogía, la paleontología y la geología regional, donde destacan piezas como el esqueleto de un mamut o las muestras de obsidiana y azufre que México produce en cantidades notables.

El museo funciona, además, como un espacio vivo de divulgación. Organiza recorridos guiados, talleres para escuelas y conferencias que acercan la ciencia de la Tierra a públicos de todas las edades. Si planeas tu visita con calma, el museo suele extender su programación durante la Semana de la Ciencia y la Jornada de Divulgación de la UNAM, momentos ideales para participar en actividades especiales.

Datos prácticos y cómo seguirlo en redes

El museo se ubica en el circuito exterior de CU, cerca del Estadio Olímpico Universitario, y abre de martes a domingo, generalmente entre las 10:00 y las 17:00 horas, aunque conviene confirmar horarios antes de tu visita. La entrada tiene un costo de recuperación simbólico —alrededor de $50 pesos para público general, con descuento para estudiantes, académicos y personas mayores— y los domingos es común encontrar acceso gratuito para estudiantes de la UNAM con credencial vigente.

Para mantenerte al tanto de la programación de los 50 años, exposiciones temporales y eventos especiales, la mejor vía son sus canales oficiales:

Cincuenta años después de su apertura como museo universitario, el recinto sigue cumpliendo la misión con la que fue concebido: acercar a todos los públicos al conocimiento del planeta. Si aún no lo conoces, este aniversario es una excelente razón para recorrer sus salas y entender por qué México es, literalmente, un país construido sobre una historia geológica fascinante.

Vista exterior del Museo de Geología en Ciudad Universitaria, UNAM