35 años de aniversario de cooperativa Pascual
35 años de la Fundación Cultural Trabajadores de Pascual y del Arte: del paro obrero al refugio del arte mexicano
El 16 de octubre de 2026, en el Centro Cultural Jaime Torres Bodet del Instituto Politécnico Nacional (IPN), la Sociedad Cooperativa Trabajadores de Pascual celebró los 35 años de su Fundación Cultural. La velada no fue solo una fiesta de aniversario: fue un repaso emotivo a una de las historias laborales más emblemáticas del México moderno, donde una huelga obrera terminó pariendo, primero, una cooperativa, y después, una colección artística de casi 600 obras donadas por el mundo cultural del país. Te contamos cómo nació todo, por qué sigue viva y dónde puedes seguirle la pista a la Fundación.
De la huelga a la cooperativa: una lucha de tres años (1982-1985)
Todo comenzó en 1982, cuando los trabajadores de la entonces Refrescos Pascual estallaron una huelga para exigir salarios justos y derechos laborales básicos, en medio de una de las peores crisis económicas que ha vivido México. La protesta tuvo el respaldo del líder sindical Demetrio Vallejo Martínez y se sumó a la ola de paros que sacudieron al país en ese sexenio. La respuesta del dueño de la empresa fue violenta: a unos días de iniciada la huelga, mandó granaderos y un grupo de esquiroles a golpear a los trabajadores. En esa agresión, el 31 de mayo de 1982, fueron asesinados Álvaro Hernández y José Concepción (Jacobo), compañeros de la planta Sur. Sus muertes se convirtieron en parteaguas del movimiento.
Tras tres años de lucha legal, en 1985 —durante el gobierno de Miguel de la Madrid—, los trabajadores ganaron el juicio y se convirtieron en propietarios de su propia fuente de trabajo: nacía así la Sociedad Cooperativa Trabajadores de Pascual. El primer reto fue enorme: eran dueños de la empresa, pero no tenían capital para reactivar las máquinas, comprar insumos ni producir. Sin producción, no había salarios. Ahí entró en escena un capítulo que definiría el futuro cultural del proyecto.
Una colecta de arte para arrancar las máquinas (1984-1985)
A través de gestiones encabezadas por la activista boliviana Ingrid Koester, con apoyo del STUNAM y figuras como Evaristo Pérez Arreola, el mundo del arte mexicano se volcó a ayudar a los trabajadores. Se organizó una colecta en la que participaron el Taller de Gráfica Popular, la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado "La Esmeralda", el Salón de la Plástica Mexicana, la Escuela Nacional de Artes Plásticas y artistas independientes, entre ellos Mario Orozco Rivera, Jesús Álvarez Amaya y Ernesto Márquez. La campaña fue impulsada también por la crítica de arte Raquel Tibol y los hermanos Carlos y Cristina Payán, del diario La Jornada, que en 1984 realizó su propia colecta-subasta para sacar a la luz su número cero.
En total, se reunieron 583 obras que fueron exhibidas en 1985 en dos sedes: el Museo del Carmen y el Palacio de Minería. La subasta planeada nunca se concretó, y la mayoría de las piezas permanecieron en manos de los cooperativistas, quienes, en un gesto que define su filosofía, decidieron no venderlas: prefirieron ser guardianes de ese patrimonio.
De la asamblea a la Fundación Cultural (1991-2026)
Diez años después de consolidada la cooperativa, en una Asamblea General, los trabajadores decidieron formalizar el resguardo de las obras y crear la Fundación Cultural Trabajadores de Pascual y del Arte, A.C., en octubre de 1991. El 18 de mayo de 1992 abrió al público su primera exposición: Memorias de Utopía, una declaración de principios.
El primer consejo directivo estuvo encabezado por Valentín Bautista Rosas como presidente, Juan Espinal Cruz como tesorero, Alejandro López Mejía y Saúl Salomón Muñoz Sánchez como primer museógrafo. Con el paso de los años, la Fundación se ha consolidado como una asociación sin fines de lucro dedicada a preservar, estudiar y difundir el arte mexicano del siglo XX, llevando exposiciones a museos, escuelas y recintos de todo el país. Hoy, el equipo operativo está liderado por Mariela, Nancy Centeno y Yannayeli, quienes organizaron la celebración del 35 aniversario en la CDMX.
El propio Héctor Eduardo Martínez Cruz, presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa Pascual, fue claro en el festejo: "En Cooperativa Pascual no hicimos una fundación para lavar dinero, ni para tener un traspatio, sino para difundir el arte y cumplir con la responsabilidad social". A su vez, Juan Espinal Cruz recordó en su mensaje la cita del poeta Pino Páez: "nunca queda lejano el mar", como metáfora de la utopía que aún guía al proyecto.
41 años de cooperativa, 35 de fundación: el día de hoy
La celebración coincidió con otro aniversario histórico: los 90 años del IPN, institución con la que la Fundación mantiene una relación de colaboración desde 1996, y que ha sido sede de múltiples exposiciones del acervo pascual, incluyendo la muestra Pintura y Plásticos de la Cooperativa Pascual del año pasado. El acervo actual, cercano a las 600 piezas, sigue recorriendo México como recordatorio de que la clase obrera puede ser, también, custodia del patrimonio cultural.
Visita, sígueles y entérate
- Sitio web: www.fundacionpascual.org
- Facebook: Fundación Cultural Trabajadores de Pascual y del Arte
- Cooperativa Pascual: www.pascual.com.mx
- Instagram: @fundacionpascual
- Sede del evento: Centro Cultural Jaime Torres Bodet, IPN (Av. Wilfrido Massieu, San Pedro Zacatenco, CDMX)
Si quieres ver de cerca parte de las 583 obras que los artistas mexicanos donaron para salvar a una cooperativa, mantente pendiente de su agenda: la Fundación sigue llevando exposiciones a escuelas y recintos de forma gratuita. Una colección obrera que, como dicen sus fundadores, "no se hizo para guardar polvo, sino para regresársela al pueblo de México".